Así comienza toda historia. Recuerden cuando comenzaban algún cuento siempre se usaba la frase “había una vez…” – daba gusto escuchar el inicio de un cuento, especialmente si era uno que no habíamos escuchado antes.

Siendo más realistas, creo que cada uno de nosotros tuvo su inicio de historia, exactamente cuando nacimos, ahí mismo comenzo una historia que fue transcurriendo hasta el día de hoy y así seguirá hasta que un día dejemos de existir.

Nuestra historia es tan corta y pasa tan rápido.

Presten atención, ustedes que dicen: «Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad y nos quedaremos un año. Haremos negocios allí y ganaremos dinero». ¿Cómo saben qué será de su vida el día de mañana? La vida de ustedes es como la neblina del amanecer: aparece un rato y luego se esfuma. Stg. 4:13-14.

Me pregunto, en nuestro “colorín colorado” ¿habremos elegido de manera correcta la manera en que vamos a vivir la eternidad?. Pensemos en lo que nos espera, pensemos en vivir nuestra historia de tal manera en que, habiendo elegido seguira Dios, podamos encontrarnos con El, para siempre.

Había una vez… (tu historia). Colorín Colorado… (¿ya elegiste tu final?)