¿Quién lo habrá inventado? – ni idea. Recuerdo que algunos celular traían una especie de espejo justo debajo de su única cámara trasera y la idea era ayudarnos a que los selfies salgan mejor. Antes de eso era a adivinar que estaba bien enfocado y bien encuadrado. Mucha suerte la tuya si lograbas una buena foto selfie.

¿Se dieron cuenta la cantidad de aplicaciones que hay para selfies el día de hoy? – te ayudan con filtros, efectos y maneras en la que, sin mucho esfuerzo, tus selfies salgan mucho mejor.

Lo que sin duda ayuda mucho es el hecho de ver, en ese mismo instante, cómo estamos saliendo. Posamos de diferentes maneras y lo vemos de manera real en la pantalla de nuestro celular. Sería mucho si es que no nos gusta cómo salimos en la foto final.

Hablamos de mirarse uno mismo. La Biblia nos habla de esto que es muy importante. Mirarse uno mismo.

Cómo líderes, es nuestro trabajo tener en cuenta que debemos mirarnos en la Palabra de Dios y analizarnos a nosotros mismos. Tal cual lo haríamos antes de sacarnos un selfie.

Al ver lo que esta mal en nosotros, debemos hacer los cambios necesarios para continuar en la vida. Creo que no sería prudente vernos en una pantalla, justo antes de tomarnos una selfie, y notar que algo no esta bien (un perejíl en el diente, una mancha de torta en la mejilla, el cabello un tanto desordenado, etc.) y aún así sacarnos la foto. Creo que ni siquiera pensar en publicarla.

El que oye la Palabra y no hace cambios en su vida, entonces algo no anda bien. Como que su cerebro no recibe el suficiente oxígeno o como que los patitos no andan en fila (por decirlo de una manera fina). No es lógico.

Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.
Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.
Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era.
Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace“. Stg. 1:22-25.

Entonces, pongamos la Biblia delante de nosotros, miremos bien, hagamos cambios y luego… recibirás bendición en lo que haces.

Sin duda eso es mucho mejor que la mejor selfie que nos hayamos tomado.